Para ser modelo de Victoria Secret, el índice de masa corporal (IMC) debe ser inferior a 18, lo cuál ya es un indicador de desnutrición yo incluso tendencia a anorexia, con los graves problemas para la salud que ello conlleva. Esto es algo sabido por todos, nada nuevo, pero el problema es que es más grave aún, ya que al basarse en el IMC, no se tiene en cuenta la composición corporal y no se distingue entre grasa corporal y tejido muscular. Así pues, muchas modelos son lo que conocemos como delgadas metabólicamente obesas, ya que su tejido muscular es bajísimo y su grasa corporal, a veces es incluso relativamente alta en proporción a su peso total o masa muscular.

De hecho, sujetos con poca masa muscular, aunque tengan un peso e IMC normal, suelen presentar misma enfermedades y mayor riesgo de muerte que sujetos con obesidad, de ahí el nombre de Delgados Metabólicamente Obesos (DMO). Además, estéticamente, aunque estés en “tu peso ideal”, si tu composición corporal es baja en masa muscular, el físico se mostrará flácido. Vamos, es como una versión reducida de un sujeto con sobrepeso pero a menor escala.

Pero es que además, el agotamiento excesivo de la masa muscular es incompatible con la vida. Por ejemplo, existe una fuerte asociación entre la degradación muscular y la duración de la supervivencia de los pacientes gravemente enfermos con enfermedades como cáncer, diabetes, SIDA, etc. Se calcula que el 30% de las muertes por cáncer se deben realmente a la caquexia (pérdida de masa corporal) que esta enfermedad provoca. La sarcopenia y pérdida de función muscular que se produce con el envejecimiento, es un síndrome generalizado que tiene un efecto devastador sobre la calidad de vida y, en última instancia, la supervivencia

Estudios realizados por médicos judíos en el ghetto de Varsovia sugieren que la muerte por inanición en sujetos sanos (sin complicaciones por una enfermedad crítica) ocurre cuando la descomposición de las proteínas musculares se vuelve inadecuada para mantener el suministro necesario de precursores gluconeogénicos al igual que se concluyó en el famoso estudio de Minnesota en 1950.